La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
La hacienda, el dueño la atienda.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
El oficio hace maestro.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Dar el consejo y el vencejo.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
La prudencia es la fuerza de los débiles.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
La ociosidad enseña muchas maldades.
De los hombres se hacen los obispos.
Amor de dos, amor de Dios.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Diligencia vale más que ciencia.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
No te fijes en lo que dice, observa lo que hace.
Llegar y besar el santo.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Más ordinario que una monja en guayos.
La prudencia nunca yerra.
Puede llamarse hombre honrado, quien es y lo ha demostrado.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Es ley la que quiere el rey.
Los pastores serán brutales con las ovejas mientras las ovejas sigan siendo estúpidas.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Oir a todos, creer a pocos.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Madre dispuesta, hija vaga.