La necesidad conduce a Dios.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Asno de dos, válgale Dios.
El que ama, teme.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Buena barba, de todos es honrada.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Quien ama, teme.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
La oración breve sube al cielo.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
La gente discreta, no suelta la jeta.
El amor y la fe, en las obras se ve.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
A buena confesión, mala penitencia.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
La fe infundada en la autoridad no es fe
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Quien te adula, te traiciona.
Aceptar un don, requiere discreción.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
A gran pecado, gran misericordia.