Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Me doblo pero no me quiebro.
El que pide lo justo, recibe migajas.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Sobre la marcha, ¡rompan filas! (Durante el periodo del cuartel de instrucción en España).
El ajo es la triaca del villano.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Proba varón, que primero es San Antón.
Las paredes oyen.
A burra nueva, cincha amarilla.
Vale más tener que no desear.
Por el interés te quiero Andrés.
Buenas cartas a veces pierden.
Quien empieza ganando, acaba llorando.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Tarde piaste pajarito.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Quien destaja no baraja.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Dádiva forzada no merece gracias.
Las sueños, sueños son.
Trabajo en domingo no da fruto.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Las noticias malas nunca llegan solas.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Cortesías engendran cortesías.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Jugar y perder bien puede suceder.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Por San Miguel se cata la miel.