Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Cita de uno de los "Proverbios y Cantares" de Antonio Machado
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Madre dispuesta, hija vaga.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
La suerte y la muerte no escogen.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Bienes y males, a la cara salen.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Los patos marinos anuncian nieve.
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
No hay peor tiempo que aquel que viene a destiempo.
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
Buen moro, o mierda u oro.
La muerte hace reflexionar.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Primero es la camisa que el sayo.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
Hermano mayor padre menor.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Por sus hechos los conoceréis.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
La glotonería acaba con muchos.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Ladra de noche para economizar perro.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
A barriga llena, corazón contento.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
Es mejor un buen rumor que una mala noticia.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Incluso el día más largo tiene un final
Jamón empezado, pronto mediado; jamón mediado, pronto acabado.
Cada pájaro lance su canto.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Para el pan ralo, no hay año malo.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.