De día no veo y de noche me espulgo.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Sale más caro el candil que la vela.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Suerte, y al toro.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Con promesas no se cubre la mesa.
Hay que darle el beneficio de la duda.
Lo que hoy es, mañana no es.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Jugar a dos barajas.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Averiguelo, Vargas.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Estoy que no me calienta ni el sol.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
De noche madrugan los arrieros.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Nadie ha visto el día de mañana.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Las desgracias no vienen solas.
El humo al suelo, agua en el cielo.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Hijos y mujer añaden menester.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Al hombre de rejo, vino recio.
No saber una jota.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Los extremos se tocan.
Buena barba, de todos es honrada.
A mucho vino, poco tino.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.