Por San Andrés el vino nuevo, añejo es.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Nunca buena puta ventanera, pues que no halla quien la ocupe y quiera.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Ante la duda, la más madura.
Hacer el primo.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
Chica centella gran fuego engendra.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
Nada hay nuevo bajo el sol.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Lo más nuevo y más completo, pronto se torna obsoleto.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Se supone que es una virgen; en resumen, todo va bien.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
Muchos componedores descomponen la novia.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Hija la primera, del padre entera.
Moza gallega, nalgas y tetas.
Mujer precavida vale por dos.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Mula coja ni puta no Mejorana nunca.
Cuando fui nuera, nunca tuve buena suegra, y cuando fui suegra nunca tuve nuera.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
No serán novillas, si tienen criadillas.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Mujer ventana, poco costura.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.