De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Buey viejo, surco nuevo.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
En casa de los tíos ella es la tía.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Es la misma gata, no más que revolcada.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Mallorquina, puta fina
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Fía poco y en muy pocos.
Madre no hay más que una.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
Escoba nueva, barre bien.
A la hija muda, su madre la entiende.
Navarro, ni de barro
Mujer pecosa, mujer candela.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
Mujer Besada mujer ganada.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Fía mucho, más no a muchos.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Moza reidora, o puta o habladora.
Cosa muy querida, presto perdida.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
La primera señora, la segunda escoba.
Las cuentas nuevas se hacen viejas y las viejas no se pagan.
Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Obras vea yo; palabras, no.
Lo que va viene.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Variante: Es la misma gata, pero revolcada.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.