Te has puesto como un choto con dos madres.
Primero comer, que ser cristiano.
Calentar el horno para que cueza otro, es de hombre bobo.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
No necesito tecomates para nadar.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Igual con igual va bien cada cual.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
Nuestro gozo en un pozo.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
De cien hombres, uno; de mil mujeres, ninguna.
A cada ermita le llega su fiestecita.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Escatimar y dar a putas.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Viento del solano, agua en la mano.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
Real ahorrado, real ganado.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
En largos caminos se conocen los amigos.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Quien sabe, sabe.
Los perros viejos no ladran inútilmente.
Quien tiene buen huerto, cría buen puerco.
Planta y cría y tendrás alegría.
A amo ruin, mozo malsín.
A más beber, menos comer.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Esto es pan para tu matate.
Volverse humo.
No se nace caballero: hay que saber serlo.