Oír campanas y no saber dónde.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
Tirar la piedra y esconder la mano.
A amante que no es osado, dale de lado.
En mala casa, mal amo y mala masa.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
Boca sucia no habla limpio.
El agua ni envejece ni empobrece.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Cabeza loca, la pierde su boca.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Fruta nueva, si no está madura, no es buena.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
El demonio no duerme.
Al pez, una vez.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
el fracaso es la madre del éxito.
Lo que la moral quiere no está nunca en consonancia con los instintos.
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.
Nunca falta un culo para un bacín.
La voz que el culo emite, no hay arrastre de silla que lo evite.
Mal ojo le veo al tuerto.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
No hay ley sin agujero para quien sabe encontrarlo.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
A muertos y a idos, no hay amigos.
La fortuna a los audaces ayuda.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
El arenque cuelga de sus propias agallas
El amor nunca hizo ningún cobarde.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
Si el jade no es pulido (labrado), resulta inútil.
Ni tanto ni tan calvo.
Flores pintadas, no huelen a nada.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.