Las boñigas de los caballos no son higos
Palo dado ni Dios lo quita.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
La sierra, con nieve es buena.
Ningún perro muerde la mano que le da el pan.
Come leite e bebe viño, e de vello serás mociño. Come leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
En pedregal no siembres cereal.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Es muy poco pinole para ahogarse.
Cuando el verano es invierno, y el invierno verano, nunca es buen año.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Un hombre puede lo que sabe
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Hombre lisonjero, falso y embustero.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Palabras de santo, uñas de gato.
Al amigo con su vicio.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
El que antes de su muerte ha plantado un árbol, no ha vivido inútilmente.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Mal enemigo es el vino si al tomarlo se hace vicio.
No dar su brazo a torcer.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
No enturbies aguas que hayas de beber.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Sin un duro, no ha futuro.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
A amante que no es osado, dale de lado.
Espada y mujer, ni darlas a ver.