Oveja harta de su rabo se espanta.
Lleno de pasión, vacío de razón.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
No siempre huye el que vuelve la espalda
Al ausente, por muerto le da la gente.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
No hay peor ladrón que el de tu misma mansión.
El nuevo paga novicial.
Es más fácil ver una paja en el ojo ajeno, que una viga en el propio.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Cuando hay necesidad de tomar una decisión y actuar, el hablar es inútil.
De los muertos no se hable sino bien.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
No me tientes Satanás.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
El muerto y el ausente, no son gente.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Es novia de cualidades, pero de pocos caudales.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
Ni el rey ni el papa de la muerte escapa.
Las malas noticias siempre tiene alas.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Abogacía que no zorrocía.
No hay que reírse de la felicidad
No hay alegría sin aburrimiento
Mal duerme quien penas tiene.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Al loco y al fraile, aire.
No haciendo viento, no hay mal tiempo.
No todo es miel sobre hojuelas.
Soltero maduro, maricón seguro.
A la gorra, ni quien le corra.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Echar confites a un cochino, es desatino.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.