La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
Nadie es tan bruto que tire piedras a un árbol sin frutos.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
No falta un burro en un mal paso.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
El que no aprende es porque no quiere.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Mal hace quien nada hace.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
La fortuna es madrina de los necios.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
El que tiene boca, se equivoca.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
En el pedir no hay engaño.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
Nadie nace enseñado.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
Quien no miente no viene de buena gente.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
El pobrecito no es loco, pero le falta muy poco.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
La jodienda no tiene enmienda.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
Saco de yerno, nunca es lleno.
El que avisa no es traidor.