El que ha sido tu enemigo, nunca será tu amigo.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
En ningún apostolado falta un judas.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Harto ayuna quien mal come.
El agradecido no olvida el bien recibido.
No hay atajo sin trabajo.
El miedo no anda en burro.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
La muerte no anda en zancos.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
A quien celos no tiene, no tiene verdadero amor.
Con el engañador, se tú mentidor.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Siempre hay un roto para un descosido.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
Odia el pecado y compadece al pecador.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Quien nada guardó, nada encontró.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
El que chatico nació, no puede ser narigón.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
El monte tiene ojo.
El que escucha su mal oye.
Quien desprecia, comprar quiere.
Cambiar de opinión es de sabios.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.