Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
No tropieza quien no anda.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Buena, por ventura; mala, por natura.
La envidia es una mala consejera.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
La vejez mal deseado es.
Nadie da sino lo que tiene.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Loro viejo no da la pata.
Nadie da lo que no tiene.
Harto sabe quien sabe que no sabe.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Ni muy tenido ni generoso, que todo extremo es vicioso.
No es bueno quien cree malos a los demas.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Quien no oye consejos no llega lejos.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Ni lava ni presta la batea.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
Hoy no se fía, mañana sí.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
Rey determinado no ha menester consejo.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Alguacil que no es sutil, no sirve para alguacil.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Beber sin comer, maña de ranas es.
El que no cojea, renquea.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Sin dudar, no hay acertar.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
El creído majadero, pierde más que el consejero.