¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
El holgazán tiene en vano sus cinco dedos en la mano.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Dos no riñen si uno no quiere.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Debajo de una mala capa, puede haber un buen bebedor.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Yo no siento que mi marido juegue, sino que pierda.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
La suerte la pintan calva.
Si hay miseria, que no se note
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Un viejo amigo es una eterna novedad
El ladrón juzga por su condición.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
El yerro encelado, medio perdonado.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Quien calla otorga
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Carne puta no envejece.
Dice San Ginés que el que tiene cara de bruto lo es.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Quien lee y escribe no pide pan.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
Saber uno los bueyes con que ara.
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.