El asno que se cree ciervo, al saltar se despeña.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
A burra vieja, albarda nueva.
Vale más una vieja que un pejeverde.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
No hagas leña del árbol caído.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
El hijo mal enseñado no será muy honrado.
No tiene un pelo de tonto.
Buen buey no pisa mata, y si pisa no mata.
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
A hijo malo, pan y palo.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Buscarle la quinta pata al gato.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
El que habla es el que peca.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
La manera de estar seguro es no sentirse nunca seguro.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Perro pendejo, no va a la gloria.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.