No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
El que no te ama, burlando te difama.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
No hay viejo sin dolor.
O errar o quitar el banco.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Viendo al payaso, soltando la risa.
Mal camino no va a buen lugar.
A caballo nuevo jinete viejo.
Dios castiga sin dar voces.
A pan ajeno, navaja propia.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Casa sin moradores, nido de ratones.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
Indio con puro, ladrón seguro.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
A los pendejos ni Dios los quiere.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
No hay ningún rico que entienda a un pobre.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
El que tiene los pies torcidos no llega a donde quiere.
Variante: A caballo dado no se le ve (el) colmillo.
Nadie llega a bachiller, sin estudiar y aprender.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
El que jura miente.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Para creer hay que querer creer