Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Cuenta errada, sea enmendada.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
La lujuria nunca duerme.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Amigos pobres, amigos olvidados
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Toma y daca.
El ojo quiere su parte
Al loco y al aire, darles calle.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Costumbre mala, desterrarla.
La mentira busca el rincón.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Ahora adulador, mañana traidor.
A un traidor, dos alevosos.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Estás más perdido que un juey bizco.
Esta es la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Firma papel y te encadenarás a él.
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
El mundo y sus atractivos, son botín de los más vivos.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Amor forastero, amor pasajero.