Guardado el dinero, no pone huevos.
Con salchichón, siempre es ocasión.
El que nada tiene, nada vale.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.
La cara bonita y la intención maldita.
Creer a pie juntillas.
Hay que darle el beneficio de la duda.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Más querría un dinero que ser artero.
Lo comido por lo servido.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Domingo sucio, semana puerca.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
El que quiera ser líder debe ser puente.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
No hay dos sin tres.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
Al saber lo llaman suerte.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Estás trabajando para el inglés.
Amor con casada, vida arriesgada.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Madre dispuesta, hija vaga.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
Cuentas viejas líos y quejas.
Mujer precavida vale por dos.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Quien la haga que la pague.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
A roma va, dinero llevará.
Sabio en latín y tonto en castellano.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
Dos no discuten si uno no quiere.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
A buen servicio, mal galardón.
El que deja una herencia, deja pendencias.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.