Lo que se deja al tiempo es del tiempo
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
De boca para fuera.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Haz favores y tendrás enemigos.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Los extremos se tocan.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
El hable es plata, el silencio es oro.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Malo vendrá que bueno me hará.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Dulce y vino, borracho fino.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Racimo corto, vendimia larga.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Los casados, casa quieren.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Dar limosna no aligera la bolsa
Industria, pluma y espada, si no hay estrella, no son nada.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Di mentira, y sacarás verdad.