Andarse por las ramas.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Tener el juego trancado.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Que cada sacristán doble por su difunto.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
Palabras melosas, siempre engañosas.
El árbol que no da frutos, da leña.
Buena es la carne de perdiz; pero mejor la de codorniz.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
La moda no incomoda.
Uva moscatel, no llega al tonel.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Moza gallega, nalgas y tetas.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Hacer enseña a hacer.
Aceite y vino, bálsamo divino.
Cada cual decía del amor que tenía.
La fantasía es la primavera del alma
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Vino y pan andar te harán.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Desde pequeñito se endereza el arbolito.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Después de la tempestad, viene la calma.
Una palabra deja caer una casa.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
La alegría es el mundo de la libertad
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
No hay altanería que no amanece caída.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
Aceituna una; y si es buena, una docena.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Caballo bonito, corto y gordito.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
De día no veo y de noche me espulgo.