Frío es el amigo, y caliente el enemigo.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
Bien convida, quien prestó bebe.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Buenas y mejores, por falta de seguidores.
Mayo sozona los frutos y Junio los acaba de madurar, y en él comienzan a coger y a lograr.
Esa más viejo que Matusalén.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
En Febrero busca la sombra el perro.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
La blancura de la nieve hace al cisne negro.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Casarse bajo el palo de la escoba
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
El queso y el barbecho, de Mayo sea hecho.
Estar armado hasta los dientes
Pase mayo, y pase pardo.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Es más el ruido que las nueces.
Olivo, oliva y aceituno, todo es uno.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Quien más tiene, menos suelta.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
A palabra necias, oídos sordos.
En Abril, florece el jardín.
Buena muerte es buena suerte.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.