El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Del trabajo nace el descansar.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Todo lo que el médico yerra lo tapa la tierra.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Madre quiero ser, e hijos tener.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
Las cosas caen por su propio peso.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal
Al leñador caza, y al cazador leña.
Mas bonita es la belleza, con algo entre la cabeza.
La fantasía es la loca de la casa
Los hijos son lo que la madre quiere.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
Como es la madre, así es la hija.
El mundo es de los audaces.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
O la bebes o la derramas.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
El tiempo todo lo amansa.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Hormigas con ala tierra mojada.
Lo que no se conoce no se apetece.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
No donde naces, sino donde paces.
Amor de niña, agua en cestillla.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Lo que haces, encuentras.
Agua corriente, agua inocente.
Lo que siembras cosechas.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Agua vertida, mujer parida.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
Más da el duro que el desnudo.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho