Julio, lo verde y lo maduro.
La paciencia es la llave del paraíso.
La vida es una universidad.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Andarse por las ramas.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Es más importante la creatividad que la inteligencia.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
La ignorancia es madre de la admiración.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
La economía es riqueza, como el derroche pobreza.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Nobleza obliga.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
La ley de Dios no come trampa.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Querer y no querer, no está en un ser.
No presuma de tener ciencia quien no tenga experiencia.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Dios, si da nieve, también da lana.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Dios es más grande que el mundo.
Nada creas, sino lo que veas.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
La buena vida no quiere prisas.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
El paraíso está en el regazo de una madre.
Compañía de dos, compañía de Dios.