Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
Amanecerá y veremos.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Necesitado te veas.
De una espina, nace una rosa.
Pa' bruto no hay que estudiar.
Zapato de ramplón, de larga duración.
De perdidas al río.
En el libro de la vida, lo aprendido no se olvida.
La ignorancia es abuela del saber.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Cada día trae su propio afán.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Por los Santos, la nieve en los campos.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Con la paciencia llega la comprensión.Con la comprensión llega el conocimiento.Con el conocimiento llega el poder.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
En este mundo nada hay cierto, salvo la muerte y los impuestos.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
De cuero ajeno, correas largas.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
El mirón, ¡chitón!.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Del necio, a veces, buen consejo.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Lo que por agua viene por agua se va.
No hagas leña del árbol caído.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
La hoguera no se doblega, si más leña se le agrega.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Lo que no se empieza no se acaba.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.