No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
El peor de los males es tratar con animales.
El que está cerca de la vaca, algo mama.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Agrandado como alpargata de pichi.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
La peor vejez es la del espíritu.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
No te asombres por poca cosa.
A palabras necias, bofetones.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
Tiene más vida que un gato.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
La abundancia da arrogancia.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Si volaran los necios, no veríamos el cielo.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
En verano hasta el más seco suda.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
No puedes tapar el cielo con la mano.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Todo hombre tiene su manía.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
La sangre humana es toda del mismo color.
Más ordinario que un cementerio con columpios.