Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
Donde no llega la piel del león hay que añadir un poco de la de la zorra.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
El que guarda siempre encuentra.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Secreto de tres, secreto no es.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Ya que la montaña no viene a mí, iré yo a la montaña.
Inclinar la balanza.
A manos frías, corazón ardiente.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
Yerro es ir de caza sin perro.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
El amor materno es el bien más grande de la vida, de esta forma cada uno, por muy pronto que muera, participa del bien mayor
Amor de corneta, de diana a retreta.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
En cuestiones del amor no hay niveles ni color.
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
Los negocios no tienen ocio.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Caminando se hace de mulas Petra.
Cielo de Junio, limpio como ninguno.
Ya los perros buscan sombra.
Ve tu camino para no tropezar.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
La elocuencia vacía es como el ciprés; que es grande y alto pero no produce frutos.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.