La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
A la virtud, menester hace espaldas.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
Todas las cosas pasan como el viento.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
La razón y el agua hasta donde dan.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Nacer de pie.
El amor, de necios hace discretos.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Mala cuña es la de la propia madera.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Viento del solano, agua en la mano.
La gota que derramó el vaso de agua.
Imaginación hace cuerpo de lo que es visión.
Espéjate para que veas cómo eres.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
Can de buena raza, si no caza hoy, mañana caza.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
Dar una de cal y otra de arena.
Nadie es tan bruto que tire piedras a un árbol sin frutos.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
El caracol donde nace, pace.
De tal árbol tal madera.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
El tiempo de Dios es perfecto.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
La prisa es la madre de la imperfección.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.