La vida, como las motos, no tiene reversa.
El corazón no sabe mentir
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Santo Tomé, ver y creer.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Casa y potro, que lo haga otro.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Hacérsele a uno el campo orégano.
¿Qué es la agricultura?. Agua y basura.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
Madruga y verás; busca y hallarás.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
Con paciencia y con maña, un elefante se comió una araña.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
El mejor premio es merecerlo.
De mi maíz ni un grano.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Querer es poder.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Junto al río o al convento no hagas nada de fundamento.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Donde llega el agua hay riqueza; y donde no, pobreza.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
La jodienda no tiene enmienda.
Escucha el viento... que inspira
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
El conocimiento llega a través de la práctica.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
No hay mal que por bien no venga.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
El tiempo es como una flecha que vuela.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
Dios no desampara a sus hijos.