El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Las cosas que más trabajo cuesta conseguir son las que más tiempo se conservan.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Atender y entender para aprender.
Hay que dar el todo por el todo.
Cita de uno de los "Proverbios y Cantares" de Antonio Machado
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Fue el hombre por maduro, y lo pusieron verde.
Un alma sola, ni canta ni llora.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Pedir peras al olmo.
Para conservar amistad, pared en medio.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Lo que tiñe la mora, otra verde lo decolora.
Fruta que pronto madura, poco dura.
De descansar, nadie murió jamás.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
Mala yerba, mucho crece.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
El cantar, alegra el trabajar.
A gran prisa, gran vagar.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Estrenar casas y domar potros, otros.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
La mejor palabra es la que no se dice.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
El yerro encelado, medio perdonado.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
La vida, como las motos, no tiene reversa.