Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Antes es Dios que los santos.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
Obra con amores y no con buenas razones.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Madre pía, daña cría.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
No hay virtud y nobleza que no abata la pobreza.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
Quien nada hace, nada teme.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Si no amase a las mujeres bellas, Dios no las habría creado
La honestidad es un vestido de oro
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Nadie plante haya para que de ella le hagan el pijama.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Cosa hallada no es hurtada.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
En la causa está el remedio.
A otra puerta, que ésta no se abre.
La alegría es el mayor bien de la vida.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Dios no espera año para castigar.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Amor de asno, coz y bocado.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Las paredes tienen oidos.