El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Lo que va viene.
La nuez llena, menos que la vana suena.
El ocio es el padre de todos los vicios.
No todo lo grande es bueno, pero todo lo bueno es grande.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
La muerte es puerta de la vida.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Cazador que tira y no persigue, poco o nada persigue.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Hoy arreboles, mañana soles.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
La verdad padece, pero no perece.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Juez cabañero, derecho como sendero.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
El que está a las duras, está a las maduras.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
La reputación dura más que la vida.
El que anda en silencio, cazar espera.
El buen tiempo ayuda en el trabajo.
Boticario sin botica, nada significa.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Carne a carne, amor se hace.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Hacer la del humo.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
De buena casa, buena brasa.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
Entre más apuro menos prisa.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
Hay ropa tendida.
Una montaña se escala en etapas, las propiedades se adquieren en etapas, y a la sabiduría se llega en etapas.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Padecer cochura por hermosura.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Casa hecha, sepultura abierta.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.