Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
Principio quieren las cosas.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
La morena, de azul llena.
La ocasión es la madre de la tentación.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Al erizo, Dios le hizo.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
Paciencia y barajar.
El viento y la marea no esperan a nadie.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
Humano es el errar y divino el perdonar.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
Dios es la medida de todas las cosas.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Donde se pace, que no donde se nace.
Campo bien regado, campo preñado.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Variedad es causa de amenidad.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
La impureza, pesa.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
No hay árbol como el nogal, ni fruta como el madroño, ni cosa que encaje mejor que lo que sabes en él.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
A lo que no puede ser paciencia.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.