Con agua y con sol, Dios es el Criador.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
Bella por natura, hasta la sepultura.
Necio por natura y sabio por lectura.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
Donde se pace, que no donde se nace.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Obra acabada, a dios agrada.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Lo que hace Dios es lo mejor.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
A Dios, nada se le oculta.
La ciencia es locura, si no gobierna la locura.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Los libros nos dan la ciencia y la vida la experiencia.
De la continua lección nace la ciencia.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
En el paisaje de primavera, no hay mejor ni peor. Las ramas que florecen crecen naturalmente, algunas mucho, algunas poco.
Según es el pájaro así es el nido.
El amor puro es mejor con algo de puro amor.
La morena, de azul llena.
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
En el medio está la virtud.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Ni es carne, ni es pecado.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Todo se pega, menos la hermosura.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Cada villa, su maravilla.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Campo bien regado, campo preñado.