Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
El ducado nunca huele a robado.
A cabrón, cabrón y medio.
Es de bien nacido ser agradecido
Los ajos en Navidad, ni ácidos sin por sembrar.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Cada gusto cuesta un susto.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
La caza y los negocios quieren porfía.
A la prima, se le arrima.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Raton que solo conoce un agujero pronto cae del gato en el garguero.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Año de endrinas, año de espinas.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
Que cada cual espante sus pulgas.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
El deseo hace hermoso lo feo.
Tanto más te agaches más el culo se te ve.
Te conozco, pajarito.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
A mucho vino, poco tino.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.