Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Atender y entender para aprender.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Beber, hasta la hez.
Mujer refranes, muller puñetera.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Palabras sin obras, barato se venden.
A manos frías, corazón ardiente.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Saber dónde aprieta el zapato.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
La risa va por barrios.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Ramal y bozal, para el animal.
Buenas razones cautivan los corazones.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Gente parada, malos pensamientos.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
Enero, claro y heladero.
Nadie da sino lo que tiene.
Es como la mierda del pavo que ni sabe ni huele.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Debajo de la hiel suele estar la miel.
Al perro y al niño donde le den cariño.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.