Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
A ave de paso, cañazo.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Por la panza empieza la danza.
La puerca tira del tapón
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
No muerdas la mano que te da de comer.
Mala yerba, mucho crece.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Esta muy pelón el indio para poder hacerle trenzas.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
Tiene la cola entre las patas
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Ave de pico, no hace al amo rico.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Pan con ojos y queso sin ellos.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
Quien mocos envía, babas espera.
Lisonjas en boca de embajador tienen mal sabor.
De la cuchara a la boca, se cae la sopa.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
Nadie se hace calvo en un rato, sino paso a paso.
Te ocultas tras una red y crees que ninguén te ve.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
De lo vedado, un solo bocado.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
Con azúcar y miel, cagajones saben bien.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.