Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
La experiencia no se fía de la apariencia.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
El dar y el tener, seso ha de menester.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
La zorra, por la cola.
Por la boca muere el pez y el piloto por los pies.
Cabeza grande y gran cabeza, son dos cosas muy diferentes.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Las mujeres más hermosas, no siempre huelen a rosas.
El que tienes más saliva, come más hojaldres.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Hablando nos entendemos.
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Hay más santos que nichos.
Lo que tiene mal olor, perfumado huele "peor".
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Hablar con el corazón en la mano.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Llegar al humo de las velas.
La mujer primeriza, pechos y no barriga.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
Mujer de treinta y sin Nene, no sabe que lo tiene.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
El buen cirujano, corta por lo sano.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
El amor habla incluso con los labios cerrados
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Esto es como quitarle un caramelo a un niño.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.