Tu hablar te hace presente.
Ojo al Cristo que es de plata.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Si os duele la cabeza, untáos la rabadilla con manteca.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
Tres estornudos, resfriado seguro.
No oigo, soy de palo.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Al que le pique, que se rasque.
Mujer pecosa, mujer candela.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
Por el pico, muere el grande y el chico.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
El empezar es el comienzo del acabar.
Variante: El perfume bueno viene en frasco pequeño.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Feo, pero con suerte.
Oveja que bala, bocado que pierde.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
No basta parecerlo, hay que serlo.
Si el pimentonero se acerca a tu casa, la nieve baja.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Dar caramelo.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
Es mejor que una piedra en el ojo y una mordida de puerco en la cara.
No hables por boca ajena.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.