Novia sin cepas, novio con quejas.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Malos humores salen con buenos sudores.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
Callando el necio, se hace discreto.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
Al calvo pelón como al niño cagón.
Chupar de la teta.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
La barba no hace al filósofo
Paja al pajar y barberos a rapar.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
Más fácil es llenar la barriga que los ojos.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
No tiene un pelo de tonto.
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
La zorra se conoce por la cola.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Todo se pega, menos la hermosura.
Donde entra beber, sale saber.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
La blancura de la nieve hace al cisne negro.
Gente de montaña, gente de maña.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Beso, queso y vino espeso.
A la mujer casada, no le des de la barba.
Cuatro ojos ven más que dos.
En cabeza limpia, nunca piojos ha de haber.
Yantar sin vino, convite canino.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.