El amor materno es el bien más grande de la vida, de esta forma cada uno, por muy pronto que muera, participa del bien mayor
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Chupar de la teta.
Mudarse por mejorarse.
La naturaleza proveerá.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
El que no madruga con el Sol no goza del día.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Amanecerá y veremos.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Hasta la muerte, todo es vida.
A poco pan, tomar primero.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Vive y deja vivir.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Quien más bebe, más sed tiene.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
El que no llora no mama.
Ver para creer.
En Mayo crece el tallo.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Antes huir que morir.
No es lo mismo ser que haber sido.
Creerse el papá de los helados.
Sacar los trapos al sol.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Sementera temprana, de cien una vana.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Creer a pie juntillas.
Por fornicar y andar desnudo no matan a ninguno.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.