Abril, Abriluco, el mes del cuco.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Parto malo, e hija en cabo.
Quien todo lo pensó nunca se caso.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Araña muerta, visita cierta.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
La letra mata, su sentido sana.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
La soga se rompe por lo más fino.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Obra común obra de ningún.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Abrojos, abren ojos.
Lágrimas de viuda, poco duran.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
Como vives, juzgas.
A perro macho lo capan una sola vez
Quien no llora, no mama!
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
No hay novia fea ni muerto rico.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Antes muerte que vergüenza.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
El que manda, manda.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
Cara de enferma y culo de sana.
Cazador con levita, quita, quita.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.