Berenjena, ni hincha ni llena.
Un hombre puede lo que sabe
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Mano de hierro en guante de seda.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Bien urde quien bien trama.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
A barriga llena, corazón contento.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Sal a la puerta y dila puta tuerta.
El hombre casado, ni frito ni asado.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Noche toledana. (Irse de farra).
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Quien pregunta, no yerra.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Quien bien imagina, llámese adivina.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
Peores nalgas tiene mi suegra.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Dar es corazón, pedir es dolor
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
Hacerse el de la oreja mocha.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
La ocasión asirla por el guedejón.
Necesitado te veas.
La puerca tira del tapón
Artero, artero, más non buen caballero.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
La mayor ventura, menos dura.