Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Flaco hombre, mucho come.
Quien se casa, casa quiere.
Gracias que hacen pero no la ven.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
El casado por amor vive vida con dolor.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Gallina vieja da buen caldo.
Peso y medida quitan al hombre fatiga.
Bragueta abierta pájaro muerto.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
Fía poco y en muy pocos.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Hoy por mí, mañana por ti.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Hombre prevenido vale por dos.
El sexo nos hace perder la cabeza
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Con putas y bretones pocas razones.
Cuentas claras, amistades largas.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
A misa, no se va con prisa.