Errar es humano.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Plata en mano, culo en tierra.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
A bestia loca, recuero modorro.
Ahí está la madre del cordero.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Si culo veo, de culo me da deseo.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
A fullero, fullero y medio.
A cama chica, echarse en medio.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Buenas razones cautivan los corazones.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
No ofende quien quiere sino quien puede.
A quien dan, no escoge.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
A mala suerte, envidia fuerte.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Casado, pero no capado.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Moza franca, bien juega el anca.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
El guaro, las mujeres y el tabaco ponen al hombre flaco.