Si ella te mima más de lo que debe, te está engañando o engañarte quiere.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
Más merece quien más ama.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
La belleza está en los ojos de quien mira.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Las que han sido costureras, nunca prestan las tijeras.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Quien busca, halla.
Buena razón quita cuestión.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Vayan las verdes por las maduras.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Hacienda de pluma, poco dura.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
La novia del estudiante nunca llega a ser la esposa del profesionista.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
El dinero hace al hombre entero.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Caldo de gallina y precaución, nunca dañaron ni ha hembra ni a varón.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
A Dios, llamaron tú.
Casa y potro, que lo haga otro.
La suegra, ni aún de azúcar es buena.
Acójome a Dios que vale más que vos.