El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Por la plata baila el mono.
Después de que baile bien aunque sea fea.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Ligero como el ave de San Lucas.
Un indio menos, una tortilla mas.
De la panza sale la danza.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Conquista el amor solo aquel que huye
El muerto y el ausente, no son gente.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Las palabras no cuestan plata.
Volver a inventar la rueda.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Entre más apuro menos prisa.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
La flauta siempre se toca, soplándola con la boca.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
De buen chaparrón, buen remojón.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Si la perra es bola, es mejor para el perro.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
Con maña, caza a la mosca la araña.
En casa del herrero, asador de madero.
Despacito y buena letra.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
No se manda al corazón
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
A tres azadonadas, sacar agua.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
A la gallina no le pesan sus plumas.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Jodido pero contento.
Dar gusto da gusto.