Cada cual se cuelgue lo que mate.
Después de que baile bien aunque sea fea.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Un indio menos, una tortilla mas.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
De la panza sale la danza.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Por la plata baila el mono.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
El muerto y el ausente, no son gente.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Conquista el amor solo aquel que huye
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Las palabras no cuestan plata.
La flauta siempre se toca, soplándola con la boca.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Volver a inventar la rueda.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Entre más apuro menos prisa.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Despacito y buena letra.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Si la perra es bola, es mejor para el perro.
En casa del herrero, asador de madero.
De buen chaparrón, buen remojón.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
No se manda al corazón
Dar gusto da gusto.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Con maña, caza a la mosca la araña.
Según sea el paño, hazte el sayo.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Jodido pero contento.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
A la gallina no le pesan sus plumas.
A tres azadonadas, sacar agua.
Quien tuvo, retuvo.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.