La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
Una maravilla, con otra se olvida.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
Jugar y perder bien puede suceder.
Casa y potro, que lo haga otro.
Es agua derramada.
Por una alegría mil dolores
Pasado mañana, mañana será ayer.
Ruin amigo no vale un higo.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Fiado has, tu pagarás.
Agua vertida, no toda cogida.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Quien no tiene quiere más.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Poco freno basta, para la mujer casta.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Dios tarda, pero no olvida.
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
Ahí está la madre del cordero.
Dame pan y dime tonto.
Pan no mío, me quita el hastío.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Caballo que alcanza, pasar querría.
En la duda, ten la lengua muda.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
La lengua queda y los ojos listos.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Canario triste, no come alpiste.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Albacete, caga y vete.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Más obrar que hablar.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
A una mujer no se la debe golpear ni con una flor.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Más caga un buey que cien golondrinas.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Agárrate, que hay curvas.
A más doctores, más dolores.
Casa oscura, candela cuesta.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Peor es mascar lauchas
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
Lección dormida, lección aprendida.