En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Donde humo sale, fuego hay.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
La nuez llena, menos que la vana suena.
Lo que por agua viene por agua se va.
Esto es pan comido.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Mal camino no va a buen lugar.
Sacar las castañas del fuego.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
A chica cama, échate en medio.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Uno levanta la caza y otro la mata.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
La fortuna es madrina de los necios.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Ande o no ande, la burra grande.
La soledad no trae felicidad.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
A fullero viejo, flores nuevas.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Me extraña que siendo araña te caigas de la pared.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
El cerdo siempre busca el fango.
El necio dispara pronto sus dardos.
Día de agua, taberna o fragua.
Para que quiere cama el que no duerme.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Cabeza casposa, poco piojosa.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
Pintada en los WC.